El juez Adrián Novelo rechazó quitar la prohibición que desde el 22 de enero impide terminar las obras del Tramo 5 Sur del Tren Maya, que va de Playa del Carmen a Tulum, en Quintana Roo.
Novelo negó la solicitud de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que pretendió convencerlo de que son suficientes las medidas de mitigación ante los impactos provocados en cuevas y cenotes por la construcción del tramo conocido como viaducto elevado.
El juez resolvió que la dependencia federal no ha modificado la condicionante 26 de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, como lo ordenó el tribunal colegiado que dictó la suspensión.
Esa condicionante prohíbe rellenar o tapar cuevas, cenotes, ríos y cavernas con cualquier material o residuo de obras, lo que aparentemente se ha incumplido, según han documentado grupos ambientalistas en la zona.
La MIA que aprobó la Semarnat contemplaba el trazo de 67.7 kilómetros del Tramo 5 Sur a nivel del suelo, pero el Gobierno lo modificó para construir 42 kilómetros de viaductos elevados, cuyas trabes de 17.5 metros de altura se han hincado al interior de cavernas, cenotes y ríos subterráneos.
Según la MIA, Fonatur Tren Maya tenía que pedir permiso a Semarnat antes de ejecutar estas alteraciones al proyecto original.
El pasado 12 de marzo, el juez Novelo advirtió a los funcionarios y empresas privadas involucradas que ignorar una suspensión es un delito federal que se castiga hasta con nueve años de cárcel, ante evidencias de que no habían detenido los trabajos.























