La Ministra Lenia Batres Guadarrama hizo un llamado a la ciudadanía este fin de semana, en el marco del proceso de elección judicial del 1 de junio, para exigir que aquellos que aspiran a ser jueces, magistrados o ministros no vean al Poder Judicial de la Federación (PJF) como una oportunidad para hacerse ricos.
Durante una charla con estudiantes, abogados y ciudadanos sobre la reforma judicial, organizada por el Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo, en el Estado de México, Batres enfatizó que los juzgadores deben asumir que su única misión —es brindar un servicio público y resolver los conflictos sociales—.
“Deberíamos exigir que absolutamente nadie piense que se debe hacer millonario ahí, quien ocupe un espacio en un juzgado o un tribunal, un juez, un magistrado o un ministro, debería tener estrictamente prohibido pensar que es un espacio para volverse millonario”, señaló la ministra.
En un informe el pasado 14 de diciembre. Batres había señalado que el PJF lleva 14 años sin cumplir el tope máximo de remuneraciones que establece el artículo 127 constitucional. Esta situación ha derivado en un desvío de más de 30 mil millones de pesos del erario público en “sobresueldos”. Los cuales eran superiores al de la presidenta de la República.
Ministra Batres señala que el PJF no es para hacerse ricos, es para servir
Durante su intervención, la ministra también instó a los estudiantes de Derecho a no ver su profesión como una forma de enriquecerse, sino como un medio para garantizar el ejercicio de los derechos de los demás. Según Batres, el éxito de un abogado debe medirse por el prestigio que se gana al cumplir con ese objetivo. Más que por la riqueza que pueda generar.
“Yo digo que más importante que el dinero, es el prestigio que proviene del reconocimiento. Un prestigio bien habido además les va a ayudar a tener más personas que los busquen para pedirles que les lleven sus asuntos”, indicó.
En la charla, la jueza Miroslava Echeverría Sierra también participó y destacó que la elección por voto popular de las personas juzgadoras. Las obligará a mantener un contacto directo con la ciudadanía y ser conscientes de que siempre estarán bajo observación. Esta responsabilidad los llevará, según Echeverría, a comportarse con ética y honradez.
“Que tengan ética profesional, que practiquen la justicia de manera directa con las y los ciudadanos, porque ellos tienen una necesidad, no van por gusto a los juzgados. Necesitamos jueces cercanos a la ciudadanía, que tengan empatía y sensibilidad hacia la gente que los necesita”, concluyó la jueza.























