La granada no siempre está en nuestra mesa, pero debería por sus fascinantes propiedades para la salud. Pocas personas saben que está cargada de nutrientes que favorecen la salud.
Propiedades de la granada: Un tesoro de antioxidantes
Lo que más llama la atención de las propiedades de la granada es su impresionante cantidad de antioxidantes. Estudios señalan que supera a los arándanos, con hasta 800 mg de polifenoles por cada 100 gramos. Estas sustancias ayudan a neutralizar radicales libres y reducen la inflamación, favoreciendo la salud cardiovascular, cerebral y de la piel.
Corazón fuerte y presión estable
La granada también puede ser aliada del corazón. Investigaciones muestran que contribuye a bajar la presión arterial, mejora la función endotelial y regula el colesterol LDL y HDL. Incluso sus cáscaras y semillas presentan propiedades antihipertensivas gracias a compuestos como el ácido elágico.
Energía para el metabolismo y defensa del cerebro
El ácido punícico —presente en su aceite de semilla— ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina. Esto puede beneficiar al metabolismo y prevenir males como la diabetes o el hígado graso. En cuanto al cerebro, otra de las propiedades de la granada, son sus fitoquímicos podrían proteger la memoria. Además, de reducir el estrés oxidativo y cuidar las neuronas del deterioro natural del envejecimiento.
Una receta sencilla y deliciosa de jugo de granada
Si quieres aprovechar sus bondades, preparar un jugo de granada es muy fácil. Solo necesitas 2 granadas maduras, medio vaso de agua fría, unas gotas de limón y, si quieres, un toque de miel o stevia. Primero, corta la parte superior y haz cortes verticales en la cáscara, como si fueran gajos. Abre con cuidado y desgrana en un recipiente con agua; así las semillas se van al fondo y la cáscara flota. Luego licúa los granos brevemente y cuela para retirar semillas. Sirve el jugo con limón y endulzante al gusto. También puedes agregar más agua si prefieres un sabor más ligero.























