En una votación clave, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general una reforma constitucional para exigir que quienes aspiren a la Presidencia de la República o a una gubernatura cuenten únicamente con la nacionalidad mexicana. La medida salió adelante con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, modificando los artículos 82, 116 y 122 de la Carta Magna.
El cambio entrará en vigor a partir del proceso electoral de 2028. Por ello, no afectará a las autoridades que hoy ocupan el Poder Ejecutivo Federal, las gubernaturas o la Jefatura de Gobierno.
Al presentar el dictamen, el diputado Leonel Godoy (Morena) precisó que la norma también prohíbe tramitar o ejercer otra nacionalidad durante el mandato:
“Esto comprende la prohibición de usar pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, así como la imposibilidad de ejercer los derechos políticos inherentes a la nacionalidad extranjera y de acogerse a su protección diplomática”.
Godoy defendió que el fin principal es:
“asegurar que toda persona que ejerza dicha titularidad no se vea influida ni inclinada a salvaguardar y proteger intereses provenientes de una segunda nacionalidad o de entes extranjeros”.
La oposición cuestionó duramente la propuesta enviada por el Ejecutivo. El panista Germán Martínez arremetió contra el oficialismo en tribuna:
“El comandante supremo no debe tener dos banderas, cierto. Muchos de Morena tienen la bandera de México en el suelo y ondean orgullosos la bandera de los cárteles criminales; defender a Rocha Moya es escupir la bandera a la soberanía y a nuestros soldados que veneran la bandera tricolor, ustedes ondean la de la Familia Michoacana, las de las cuatro letras del Cartel Jalisco Nueva Generación, la de los Zetas, esa es la bandera que protegen”.
Aprueban Diputados en lo general ley sobre la doble nacionalidad
En contraste, la diputada Lilia Aguilar (PT) rechazó que existan tintes discriminatorios y recordó antecedentes políticos:
“Fue éste el pacto entre trúhanes del PAN y del PRI, donde Salinas (de Gortari), el gran vendedor de la patria, que modifica la Constitución y permite que Vicente Fox teniendo doble nacionalidad, teniendo madre española, llegue a gobernar este país, que ya vimos que no es más que un sirviente del PRI, y ya se fue a poner a los pies de Alejandro Moreno”.
Desde el PRI, Alejandro Domínguez advirtió que la reforma margina a los connacionales en el exterior:
“Esta es una gran regresión en materia de Derechos Humanos al elevar la doble nacionalidad a un motivo de sospecha o de exclusión pública, porque 43 millones de mexicanas y mexicanos residen en el extranjero por razones laborales o familiares o de vida, y cuentan con un segundo pasaporte y a ellos los están estigmatizando, diciéndoles desleales a la patria”.

Sin embargo, Marcela Silva (PVEM) descartó afectaciones para la diáspora mexicana:
“La iniciativa presentada por la presidenta de la República no elimina la doble nacionalidad para las mexicanas y los mexicanos, ni pone en riesgo el ejercicio de sus derechos, esos están salvaguardados por esta Constitución”.
Finalmente, Patricia Flores (MC) calificó la medida como incompleta y selectiva al dejar fuera otros puestos de alto nivel:
“¿Por qué no incluye un senador que aprueba tratados internacionales, a un diputado que decide el presupuesto de la nación, al secretario de Relaciones Exteriores que representa a México ante el mundo, al secretario de Hacienda que administra los recursos públicos, al fiscal general que decide qué se investiga y qué permanece impune, a los ministros de la Suprema Corte que interpretan nuestra Constitución? Si la noble nacionalidad fuera sinónimo de deslealtad, como aquí se pretende insinuar, ninguno de esos cargos debería de quedar fuera, pero quedan fuera porque esto no responde a un principio de Estado, es una restricción selectiva convertir una segunda nacionalidad en motivo de sospecha”.
Tras la votación general, los legisladores continuarán con el análisis de los artículos reservados.























