Ciudad de México / Redacción.-
En un evento astronómico que promete cautivar a entusiastas y profesionales por igual, el “Cometa Diablo” se aproxima a nuestro planeta con un brillo que no se veía desde hace 70 años. Oficialmente conocido como 12P/Pons-Brooks, este visitante celestial de enormes proporciones será visible desde México y otras partes de América del Norte en 2024.
Con un diámetro descomunal de 30 kilómetros, el “Cometa Diablo” es tres veces más grande que el Monte Everest, la montaña más alta de la Tierra. Su tamaño colosal lo convierte en un espectáculo digno de admirar, incluso con telescopios no profesionales.
Los expertos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) lo clasifican como un cometa de “tipo Halley”, haciendo referencia a su período orbital de entre 20 y 200 años. Como tal, solo nos visita aproximadamente cada 70 años, brindando una rara oportunidad de observación.
Su forma inusual ha generado gran interés y le ha otorgado el sobrenombre de “Cometa Diablo”. Según los reportes, al observarlo en picada, su cola parece exhibir dos “cuernos” distintivos.
A pesar de su nombre intimidante y tamaño impresionante, el “Cometa Diablo” no representa ningún riesgo para nuestro planeta. Su órbita no intersecta la de la Tierra, sino que la cruza a una distancia segura.
El cometa fue descubierto inicialmente en 1812 por Jean Louis Pons en Marsella, Francia, y posteriormente identificado como periódico por William Robert Brooks en 1883. Desde entonces, ha sido un invitado constante en nuestros cielos cada 70 años.
En abril del próximo año, el cometa se ubicará a tan solo 117 millones de kilómetros del Sol, brindando una oportunidad excepcional para observarlo desde México, Estados Unidos y Canadá. Su brillo máximo se anticipa en abril, pero su mayor proximidad se registrará el 2 de junio, ofreciendo otra espectacular ventana de observación.
Después de su aparición en 2024, el “Cometa Diablo” continuará su trayectoria de vuelta al espacio profundo, no regresando cerca de la Tierra hasta el año 2095. Sin duda, su próxima visita será un evento memorable tanto para la comunidad científica como para los aficionados a la astronomía en todo el mundo.
Agencias / Vox Populi Noticias






















