Gerardo Fernández Noroña decidió apartarse de su cargo como titular del Consejo Editorial en la Cámara del Senado. El representante de Morena hizo pública esta determinación tras señalar que el organismo no contó con los recursos necesarios para cumplir con su labor básica: la edición de textos. Según explicó el propio senador, la ausencia de financiamiento volvió irrelevante su permanencia en dicho puesto.
Al finalizar la reunión plenaria de su partido este miércoles, el político abordó a la prensa para informar sobre su salida. Durante el encuentro, lamentó que desde el inicio de su gestión no se le asignara capital para el proyecto editorial. “Yo creo que no tiene sentido mantenerse al frente de esa responsabilidad que no es ni siquiera honorífica. No tiene ninguna función; yo me imagino que no van a producir libros en esta legislatura”, afirmó ante los cuestionamientos de los reporteros.
Noroña oficializa su salida: Sin apoyo el Consejo Editorial del Senado
El trasfondo de esta renuncia se remonta a una misiva que Noroña entregó originalmente el 12 de noviembre del año previo a Adán Augusto López Hernández, quien encabezaba la Junta de Coordinación Política. En ese documento, el legislador ya advertía que la parálisis financiera venía arrastrándose desde febrero. En sus propias palabras, la situación se volvió insostenible con el paso de los meses. Esto debido a la falta de liquidez para cualquier tipo de material impreso.
“No he recibido un centavo partido por la mitad de presupuesto, a punto de culminar este 2025. Lo cual es injustificable. Por consiguiente, después de un inicio con muchas expectativas, el Consejo Editorial no ha tenido recursos para imprimir ni un solo volante u octavilla”, expresó con contundencia en su misiva.
Esta sequía de fondos en la Cámara Alta contrasta con la actividad que el morenista reportó durante su etapa previa en San Lázaro. Registros periodísticos de Latinus recordaron que, a lo largo de 2024, cuando Noroña lideraba el área editorial en la Cámara de Diputados, se gestionó la creación de 5 mil tomos de obras relacionadas con el pensamiento socialista y comunista. ―Entre los títulos destacados― figuraban el “Manifiesto comunista” de Marx y Engels. Además de textos de Bujarin, Lenin y una biografía detallada de este último escrita por Gerard Walter. Aquella producción en la cámara baja representó un gasto cercano a los 900 mil pesos para el erario público, una dinámica que, según el senador, no se pudo replicar en su actual paso por el Senado.
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